Cómo se realiza una anoscopia para detectar o tratar las almorranas

En nuestro anterior post titulado La anoscopia una técnica eficaz para el diagnóstico de la enfermedad hemorroidal, nos detuvimos en explicar en qué consiste este examen y sus características fundamentales, así como la preparación necesaria para realizarlo; en este post queremos ahondar un poco más en esta técnica para que puedas conocer cómo se realiza.

La anoscopia, como seguramente ya sabes, se realiza para visualizar el interior del ano, el conducto anal y la parte baja del recto, con el objetivo de diagnosticar patologías presentes en estas zonas, tomar muestras, o tratar directamente la enfermedad hemorroidal, especialmente para colocar ligaduras en las almorranas inflamadas.

La realización de la anoscopia va a depender en primera instancia de la aprobación del paciente, es decir el médico le explicará en qué consiste el examen y solicitará su aprobación, si se trata de un simple diagnóstico del interior del recto, lo puede realizar incluso en la misma consulta; no obstante si se trata de un estudio más detallado o un tratamiento específico será necesario agendar una cita.

Pasos para la realización de la anoscopia

Para poder realizar la anoscopia debes haber realizado deposiciones algunas horas antes de someterte a ella, por lo que si tienes algún problema de estreñimiento, debes comunicarlo al médico tratante para que te indique el laxante adecuado con la antelación suficiente, al momento que llegues a la consulta se te indicará que vacíes la vejiga.

Seguidamente debes quitarte el calzado, las medias, los pantalones o falda y la ropa interior, para colocarte acostado de lado en una camilla, con las piernas flexionadas y rodillas pegadas al pecho, una vez has adoptado la posición indicada el médico especialista podrá iniciar el examen.

Lo primero que hará el especialista es observar el exterior del ano para comprobar si existe una lesión externa o si hay presentes alteraciones en la piel, luego realizará un tacto rectal para palpar el canal anal para comprobar que las contracciones del esfínter anal sean correctas, una vez comprobado, procederá a limpiar la zona con algún producto antiséptico para poder introducir el anoscopio.

En el caso de pacientes que sufren de hemorroides o tienen síntomas de esta patología el médico tiene un mayor cuidado al momento de introducir el anoscopio para no causar dolor o mayores molestias; el anoscopio al momento de ser introducido en el conducto anal causa una sensación de pesadez similar a la que se siente al momento de defecar.

Una vez introducido el anoscopio se podrá meter la cámara y la lámpara para observar el interior del recto, el anoscopio se moverá poco a poco para poder observar detalladamente todo el interior, si el propósito de la anoscopia es colocar ligaduras en las hemorroides internas, el procedimiento demorará un poco más. Finalmente se retirará el anoscopio y se limpiará la zona.

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