Ligadura de hemorroides por medio de una anoscopia

Nuestros dos anteriores post los hemos dedicados a darte a conocer los aspectos fundamentales de la anoscopia, un método clínico muy eficaz para observar el ano, el conducto anal y la parte baja del recto, el presente post lo queremos dedicar a explicar el procedimiento utilizado para la Ligadura de hemorroides utilizando un anoscopio.

¿Cómo se realiza el procedimiento?

El procedimiento se realiza en el consultorio médico tratante, lo primero que se hace es un tacto rectal para verificar que no existe ninguna complicación para utilizar el anoscopio, luego de ello se administra un sedante sedante y un analgésico por vía intravenosa; el paciente debe acostarse de cúbito lateral izquierdo para iniciar la anoscopia.

Seguidamente se introduce el anoscopio lubricado dentro el recto; cabe recordar que este equipo permite al médico llegar con facilidad al área donde se encuentran las hemorroides; una vez ubicadas las almorranas inflamadas se pasará a través del anoscopio una pinza especial que lleva en su punta las ligaduras de caucho que se colocarán en las hemorroides.

La hemorroide que se encuentra dilatada en el canal anal se succiona y se le libera la ligadura para que quede bien amarrada por la banda de goma, en cada sesión de anoscopia se pueden ligar hasta tres almorranas. La ligadura corta el cauce de sangre haciendo que la almorrana se desvanezca. La banda y la hemorroide caerán en aproximadamente entre 10 y 15 días.

Cuidados posteriores a la realización de la anoscopia

  • Luego de realizada la anoscopia, durante el proceso de recuperación se pueden presentar algunas molestias y sangrado, se puede presentar también cierta dificultad para controlar la expulsión de gases y para defecar, estos síntomas tienden a desaparecer a los pocos días de haber sido realizado el procedimiento, no obstante se recomienda tener los siguientes cuidados:
  • Se debe mantener una alimentación rica en fibras que ayude a prevenir el estreñimiento.
  • Se debe consumir al menos dos litros de agua durante el día, evite consumir bebidas y comidas irritantes.
  • Se debe Defecar tan pronto como sienta la necesidad de hacerlo, evitando hacer esfuerzos o mantenerse mucho tiempo sentado en el inodoro.
  • Tomar baños de asiento tres o cuatro veces al día, especialmente luego de haber defecado; se recomienda utilizar agua tibia y permanecer en ellas por espacio de 10 a 15 minutos, luego de ello secar el área con una toalla de tela suave;
  • Emplear una crema para evitar se produzcan irritaciones en la zona; también se puede utilizar productos naturales para preparar el baño de asiento.

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